Vivo en un piso, y enfrente hay un parque. Un parque con mucho césped dónde los ancianos pasan horas dando de comer a las aves y los niños corretean a sus anchas e incluso hay columpios y toboganes.
También hay bancos, árboles y una fuente.
La fuente es...de piedra y el agua sale por un tubo. Siempre está fría y te hace sentir mejor cuando la bebes. Es muy transparente.
Podría pasarme horas mirando el chorro incesante de agua que cae, me hipnotiza.
-¡Joder Margot!, deja de mirar el agua como si fueses tonta-dijo mi no hermana.
-¿Por qué? Hago lo que me da la gana, y la que parece que es tonta eres tú al gritarme de esa forma.
Ni siquiera esperé el tortazo. Le escruté con la mirada y me la jugué, le miré fijamente a los ojos y supo lo que pretendía hacer, pero era tarde. Demasiado tarde.
No hay comentarios:
Publicar un comentario